Motorizaciones. Los años de escasez N.

Para los recién llegados a este mundillo de los ferrocarriles en miniatura en escala N puede resultar extraña la existencia de modelos realizados con carcasas de reproducciones estáticas o creadas con resina, y más cuanto, algunos de esos modelos hoy son comercializados con un acabado más que  inimaginable en nuestra escala hace no demasiados años.

Tras el cierre de la antigua Ibertren a principios de los 90, la presencia de modelos de Renfe en los comercios cayó considerablemente, y en años posteriores los escasos modelos de otras marcas también se encontraban descatalogados o agotados. Haciendo un poco de memoria, a principios de siglo se podían encontrar en el mercado de segunda mano, las locomotoras 340, 269, 276, 318 y 352 de lbertren, la Cuco y el único automotor español en N, las 440, eso sí, estas unidades muy cotizadas, no resultaban nada económicas aunque estuvieran en no muy buen estado. Las 276 de Roco, así como las 252 de Arnold, más que agotadas y a precios igualmente altos. Las únicas locomotoras que podías adquirir nuevas eran la valenciana y la 340 de Roco, y las 269 de Kato en diversas libreas, razón por la que algunos aficionados cuentan con un buen número de estas locomotoras japonesas.

La situación contrastaba bastante con las vitrinas de N llenas de material principalmente alemán, y las de H0 donde si se podían ver modelos nacionales, algunos de los cuales todavía hoy no han sido reproducidos en nuestra escala.

Los fascículos “Locomotoras de colección” en los años 2003-2004 aportaron la posibilidad de ampliar nuestra colección, se acompañaban de reproducciones a escala 1:160, las locomotoras españolas fueron la 269 Taxi, la 340, la 252 AVE , las clase 37 de GIF , la 319.4, la  ETR 490 Alaris y la 242 Confederación.  Presentaban la ventaja que podían ser motorizadas usando el chasis de locomotoras Bachman, LikeLife, etc. Y aquí cada cual según su grado de habilidad podía añadir luces o no, o repintar con otra librea. El acabado era muy bueno respecto a realizar el mismo trabajo partiendo de cero desde una carcasa de resina, que en muchos casos, salvo excepciones, no presentaban un acabado de calidad. Así empezamos muchos a realizar nuestras primeras locomotoras, lo que nos permitiría dar el salto a las carcasas de resina y a las modificaciones de modelos comerciales, no sin la inestimable ayuda de los artículos que compañeros de afición publicaban en la web plataforma-n. Artículos que siguen pudiendose consultar y son hoy igualmente vigentes.

Motorizaciones.
Algunas de las locomotoras de la colección motorizadas.

A esta colección le seguiría la del “Club Internacional del Libro”, que aportó locomotoras similares, aunque quizás por el éxito de la colección anterior y la reactivación del mundillo ferroviario a escala N, las marcas comerciales existentes y otras nuevas empezaron en esas fechas a presentar nuevos modelos en el mercado con un nivel de detalle que nos pareció entonces sorprendente.

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